25 años sonando en un pequeño pueblo de la provincia de Cádiz. 25 años donde el mes de Julio se llena de niños corriendo por sus calles, de caras alegres y de ilusiones por vivir. 25 años en los que San José del Valle ha aprendido mucho de ellos, y ellos del pueblo.
Una idea loca que comienza hace 25 años y que nunca se imaginaba a un pueblo volcado con y por ellos. 25 años llenos de actividades que jamás vivirían algunos niños y niñas si no fuese por este campamento. 25 años de salesianidad en el mes de Julio y que, sin Magone, el Valle no sería el Valle.
Por todo esto no se comprende un verano en el Valle sin Magone. Acabó Julio y con él los 25 años de este campamento. Un año más en los que el pueblo y los participantes, directos e indirectos, se han volcado por completo.
Al igual que se lleva haciendo desde hace 5 años, el campamento ha sido realizado por los propios animadores y colaboradores de la casa salesiana de San José del Valle, dirigidos y acompañados por su director salesiano. Un grupo de alrededor de 40 JÓVENES que han sido capaces de entregar todo su tiempo en este mes de Julio para que otros niños, niñas y jóvenes disfrutaran de Magone. Un grupo fabuloso que ha sacrificado viajes a la playa u otras actividades por estar cerca de los participantes. Jóvenes con ilusión por mantener aquello que ellos mismos recibieron, que dan gratis lo que gratis recibieron. Jóvenes con aspiraciones, con dotes de alegría y de amistad con los niños y otros jóvenes. Jóvenes alejados de los tópicos de la juventud, de esos prejuicios insanos que se les atribuye. Sin ellos no se podría haber logrado lo que se logra cada mañana y cada noche en nuestro pueblo. Desde estas líneas agradecerles todo su trabajo y esfuerzo, que no ha sido en vano.
Este grupo de 40 jóvenes, unido a otros muchos colaboradores de la casa y del pueblo, porque con Magone todo el pueblo se vuelca, ha atendido a 400 PARTICIPANTES en actividades matinales (ligas deportivas, bailes, talleres, juegos de mesa…) y en veladas por las noches (scape room, italiana, vallepoly, tobogán urbano, aguaprix, bingo…). 200 niños y niñas de entre 3 y 9 años han participado en los Pequeños Savios, donde comprenden que Jesús es el mejor amigo posible. Y otros 200 jóvenes de entre 10 y 18 años, en Magone, donde descubren en plena adolescencia que la verdadera amistad es uno de los mejores tesoros de la vida.
15 días de actividades donde se da VIDA a los chavales y al pueblo. Quizás sea difícil expresarlo mediante palabras y a través de esta pantalla. Pero basta hacerse la idea de un pueblo de 4500 habitantes, donde 400 jóvenes participan en las actividades. Ese quiosco de la plaza o cualquier otro comercio que sonríe cuando llegan por la mañana a comprar agua, acelerados porque van a llegar tarde a los “buenos días”. Esas abuelas «tomando el fresco» que sonríen al ver a los chavales correr en las veladas, o cuando llegan a una casa a pedirle un huevo frito para la prueba.
Y este año, algo especial por los 25 años, la palabra y acción de ACOGER, se ha llevado hasta el extremo. Hemos compartido con un grupo de animadores de la parroquia de San José de Utrera que compartieron con nosotros 3 días y los cuales se fueron llenos de vitalidad para poder desarrollar allí en su parroquia algo parecido. También, acogimos durante 2 días a unos jóvenes de la parroquia del Padre Ángel de Madrid. Y unido a ellos, un grupo de 11 niños/as de Granada de un centro de protección compartieron con nosotros una semana de actividades. Una ACOGIDA que se ha desarrollado al más puro estilo salesiano y de todos los encuentros se tiene un gesto recuerdo.
En definitica; un Campamento rodeado de nuestra madre y patrona María Auxiliadora, a la que todo el pueblo también adora, y guiado de la mano de Don Bosco.
El campamento es VIDA y será VIDA durante muchos años más, porque tal y como dice su himno:
“ESA ESTRELLA ES MAGONE
QUE SIEMPRE BRILLARÁ.
CRECIÓ CON NUESTRO AMOR
Y NUNCA MORIRÁ”