Ha pasado ya tres semanas del Domingo De Ramos y apenas nos hemos dado cuenta. Han pasado días y días anhelando la tan ansiada vuelta a la normalidad.

Y antes de recordar, debemos felicitar la Pascua de resurrección. Jesús no nos deja solo y abandonado en este mundo, sino que sale de las tinieblas para recordarnos que Él, siempre está con nosotros, sobre todo en los momentos más oscuros.

Atrás dejamos una Semana Santa donde la túnica quedó colgada en los armarios de casa, nuestra imagen titular en su altar habitual y las campanitas sin tocar por las calles del pueblo. Una Semana Santa atípica donde descubrimos la verdadera fe, donde vivimos desde casa la procesión y nos unimos todos en oración.
A través de altares en casa, palmas dibujadas en las ventanas y oraciones todos juntos creamos un ambiente de hermandad y de alegría pese al confinamiento.
Os dejamos con los vídeos que se han ido promoviendo en redes sociales de la Hermandad.